martes, 29 de enero de 2008

Camas altas. Un invento para ganar mucho espacio.


Ganar un montón de espacio en las habitaciones de los niños. Aparte de los cajones para guardar esa cantidad de cacharros y juguetes que tienen, hay una solución que a los niños les encanta, porque es divertido y diferente: Las camas altas.

Permiten ganar mucho espacio. En el lugar que antes ocupaba la cama puedes poner, desde un sillón hasta una mesa de estudio, incluso cestas o una librería o un pequeño armario para ropa o trastos. Una mesita con una alfombra o lo que quieras. A los niños les encantará dormir ahí arriba. Incluso hay camas altas que, en vez de escalera para bajar, tienen un tobogán. O los escalones se aprovechan como cajones.

Otra cosa que encantará a los niños es que no tienen que hacer la cama, total, no se ve desde el suelo, y mamá no se enterará.
Una idea genial, que yo creo que gusta a todo el mundo. Además son muebles muy baratos y puedes aprovechar el colchón que ya tienes. Si eres valiente, puedes hacerla tú mismo con listones de madera maciza de pino o similar. En tiendas de bricolaje encontrarás los sistemas de ensamblaje adecuados para este tipo de muebles.
Aquí está la idea, ahora tú y tus chicos decidís qué hacer con ella.
Un saludo de Manuela.

5 comentarios:

Lala dijo...

Si que es verdad .. a los niños este tipo de camas les encantan .. un saludo ..

Manuela dijo...

Hola Lala, tengo dos hijos y los dos tienen estas camas. Aunque las habitaciones no son pequeñas, le viene bien todo el espacio.
Un beso.

los retales de Luisa dijo...

Me parece muy interesante tu blog .Besines .

Jesus Dominguez dijo...

Yo soy tremendamente manazas, sabes? Así que admiro mucho a los que tenéis esa capacidad para transformar las cosas físicas.

Yo siempre dormí en litera y me gusta. Es una buena idea.

Me gusta tu blog.
Un saludo

www.jesusdominguez.blogspot.com

Manuela dijo...

Gracias Jesús.
No te creas que hay que ser muy hábil para hacer todas estas cosas. Con un poquito de buena voluntad y ganas, te aseguro que somos capaces de hacer cosas que nunca pensábamos.
Un beso y vuelve por aquí.
Natacha.